Triste N°1.
Por la memoria vagamos descalzos, seguimos el garabato de la lluvia hasta la tristeza que es el hogar destino. La tristeza almacena los desastres del alma, o sea lo mejorcito de nosotros mismos: digamos esperanzas, sacrificios, amores. A la tristeza no hay quien la despoje, es transparente como un rayo de luna, fiel a determinadas alegrías. Nacemos tristes y morimos tristes pero en el entretiempo amamos cuerpos cuya triste belleza es un milagro. Vamos descalzos en peregrinación, triste tristeza llena eres de gracia, tu savia dulce nos acepta tristes. El garabato de la lluvia nos conduce hasta el hogar destino que siempre has sido
tristeza enamorada y clandestina. Y allí rodeada de tus frágiles dogmas de tus lágrimas secas, de tu siglo de sueños nos abrazas como anticipo del placer.