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Mostrando entradas de septiembre, 2010

Ay del sueño.

Ay del sueño si sobrevivo es ya borrándome ya desconfiado y permante, y tantas veces me hundo y sueño muslo a tu muslo boca a tu boca nunca sabré quién sos. Ahora que estoy insomne como un sagrado y permanezco quiero morir de siesta muslo a tu muslo boca a tu boca para saber quién sos. Ay del sueño con esta poca alma a destajo soñar a nado tiernamente así me llamen permanezco muslo a tu muslo boca a tu boca quiero quedarme en vos.
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Arco iris.

A veces, por supuesto, usted sonríe y no importa lo linda o lo fea, lo vieja o lo joven, lo mucho o lo poco que usted realmente sea, sonríe cual si fuese una revelación, y su sonrisa anula todas las anteriores caducan al instante sus rostros como máscaras, sus ojos duros frágiles como espejos en óvalo, su boca de morder, su mentón de capricho, sus pómulos fragantes, sus párpados, su miedo, sonríe y usted nace, asume el mundo, mira sin mirar indefensa, desnuda, transparente. Y a lo mejor si la sonrisa viene de muy, de muy adentro usted puede llorar, sencillamente sin desgarrarse sin desesperarse sin convocar la muerte ni sentirse vacía, llorar sólo llorar, entonces su sonrisa si todavía existe se vuelve un arco iris.

Apunte callejero.

       Desde mi balcón se observa el inmenso mar. A un lado, calles angostas con numerosas personas buscando pasar el tiempo, mirando los bellos y raquíticos  veleros juguetear entre las olas, mientras disfrutan de una soleada tarde de verano. Y al otro, niños que corren detrás de una pelota.        Quiero guardarlo todo en mi memoria. Sé que faltará sitio en mi equipaje para las flores del jacaranda, las murallas, los cañones, el mar, la playa, la luna llena, la calle larga, las cigüeñas, el cielo azul…         Cuando haya  finalizado mi viaje  intentaré que su ausencia no me afecte demasiado. Sé que extrañare su porte, su desparpajo, su olor, sin embargo, todo de él, me lo llevaré puesto. Lagisquet, Valentina.

Amor de tarde.

      Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cuatro, y acabo la planilla y pienso diez minutos y estiro las piernas como todas las tardes, y hago así con los hombros para aflojar la espalda y me doblo los dedos y les saco mentiras.       Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las cinco, y soy una manija que calcula intereses o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas, o un oído que escucha como ladra el teléfono o un tipo que hace números y les saca verdades.       Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las seis. Podrías acercarte de sorpresa y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos yo con la mancha roja de tus labios, tú con el tizne azul de mi carbónico.

¿Qué les queda a los jóvenes?

¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de paciencia y asco? ¿sólo grafitis? ¿rock? ¿escepticismo?. También les queda no decir amén no dejar que les maten el amor, recuperar el habla y la utopía, ser jóvenes sin prisa y con memoria, situarse en una historia que es la suya, no convertirse en viejos prematuros.   ¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de rutina y ruina? ¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?. Les queda respirar, abrir los ojos, descubrir las raíces del horror, inventar paz así sea a ponchazos, entenderse con la naturaleza y con la lluvia y los relámpagos y con el sentimiento y con la muerte esa loca de atar y desatar.   ¿Qué les queda por probar a los jóvenes en este mundo de consumo y humo? ¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?. También les queda discutir con dios tanto si existe como si no existe, tender manos que ayudan, abri...

Besos.

    ¿Quién no se acuerda de su primer beso? ¿Quién no se acuerda de su último beso? ¿Quién no recuerda esos besos que dio en el camino?     Esos besos raros, besos con historia, besos que tardan en llegar o besos que no llegan nunca. Para mí los imposibles de olvidar son los besos inesperados.     Los besos transforman todo, son como una barrera, un muro que cruzas sin saber que te vas a encontrar del otro lado. Se te acelera el pulso como si el beso fuera la represa que se abre para dejar que un rio de sensaciones te recorra. Los besos no se dan con la boca, los besos se dan con todo el cuerpo . Los besos se dan con la memoria.     Los besos son puentes que unen territorios imposibles, son la prueba que nuestra alma necesita . ¿Técnicamente que es un beso? ¿Dos bocas que se juntan? ¿Respirar el mismo aire? ¿Eso es un beso?     Hay besos que no deseas, o no esperas, pero que llegan y no te ...

Ser o no ser.

    Ser o no ser, esa es la cuestión. ¿Qué es más noble para el espíritu? ¿Sufrir los dardos y golpes del destino o tomar las armas contra un mar de angustias y terminar con ellas combatiéndolas? ¿Quién soportará los azotes, los escarnios del mundo, la injusticia del opresor?     Hay dilemas que ponen en juego al ser. Las opciones son todo o nada, blanco o negro, ser o no ser . No se puede ser de una manera y actuar de una manera distinta a lo que uno es ¿O no? ¿Quién soportará la afrenta del soberbio, las angustias del amor desairado? Nos ahogamos en la pregunta "¿Qué hago?", pero pocos se animan a la pregunta "¿Quién Soy?" . Y ahí está el partido, en el ser, no se puede ser de una sola manera, no es blanco o negro, es gris , es contradictorio, se quiere una cosa y se quiere otra. ¿Quién querría llevar cargas, gemir y transpirar bajo una vida por demás tediosa?     Porque hay gente que elige el camino más lar...

Definitivamente es amor…

¿Es un capricho?, ¿Es una necesidad?, ¿Es constancia?, ¿Es lealtad?, ¿Es tenacidad?, ¿Es terquedad?, ¿Es intransigencia?, ¿Es obstinación? ¿Cómo se llama eso que sentimos, y no se va ni con el tiempo?, ¿Es amor?, ¿Es una manía?, ¿Es ceguera?, ¿Qué es? … ¿O es obsesión?     Es muy fácil confundir amor con obsesión , pero no son lo mismo. El amor está en todo el cuerpo, la obsesión solo está en tu cabeza. Te encierra en tu burbuja, te aísla, te adormece. Cuando no hay amor aparece la obsesión , para aturdirnos, para hacernos creer que sentimos algo cuando en realidad no sentimos nada, porque estamos vacíos, vacíos de amor . El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor.     A veces podemos parecer valientes, arriesgados, y en realidad lo que nos empuja es estar ciegos, obsesionados. Por la obsesión se puede hacer cualquier cosa, se puede lastimar tanto… Porque la obsesión al fin y al cabo es un medio para llegar a ningún lado, o para ...

El silencio.

    De chica aprendí que para comunicarse no siempre son necesarias las palabras . Las palabras se pueden manipular, pueden perder su valor o tener demasiado. En cambio el silencio es más noble . El silencio es algo que se puede compartir. El silencio es estar en control. El silencio es poder.     Un día simplemente deje de hablar y descubrí que fue ahí cuando empezaron a escucharme mejor. Dicen que somos esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestro silencio . Y yo nunca voy a ser esclava de nada.

Miradas.

    Mírame, date vuelta y mírame, date vuelta y vuelve por favor. Cuando queres que alguien te mire no importa ninguna otra mirada, vos queres esa mirada y ninguna más.     Pedimos a gritos desesperadamente que abran sus ojos y nos miren, que nos vean, que vean nuestro dolor y nos comprendan. Hacemos enormes esfuerzos para no necesitar de nadie, para no necesitar de una mirada para existir. Pero somos esclavos de esa mirada, la necesitamos, como al aire. Hacemos cualquier cosa por atraer esa mirada, intentamos ponernos en el campo visual del otro, quisiéramos tener un reflector que nos ilumine, quisiéramos brillar para ser mirados.     Lo curioso es que los ojos que más nos obsesionan son los que no nos pueden mirar. Pero la mejor mirada no es la que se nos niega, sino esa mirada que no vemos, la que ignoramos distraídamente. Esa mirada inesperada, fuera de todo calculo, esa mirada que nos ve cuando no nos sentimos mirados y por...

Confía.

     Para mí todo funciona por la confianza . La gente sigue las indicaciones de un médico, porque confía en la ciencia y en ese médico. La gente vive y duerme tranquila en su casa, porque confía en el arquitecto que la hizo. La gente se sube a un avión, porque confía en los ingenieros que lo hicieron y en el piloto que lo maneja.     Cualquier proyecto de dos o más personas se basa en la confianza que tenemos en los demás. El amor se basa en la confianza. Todo es una cuestión de confianza .     Todos somos desconfiados, por naturaleza, es nuestra manera de protegernos. Hay que ser suave para ganarte la confianza de alguien, suave y paciente.     La confianza se hace de a dos. Es tan difícil construir la confianza, y es tan fácil perderla.

Jujuy 2010.

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