She’s not me.
Debí fijarme en las señales aquel entonces, cuando me dijo que tú eras su mejor amigo. Y ahora se larga, larga, larga y te ha robado, robado, robado. Empezó a vestirse como yo y a hablar como yo, ¡me ponía loca! Empezó a llamarte a las tantas de la mañana ¿De qué va eso? Sólo quiero estar ahí cuando descubras, cuando te despiertes por la mañana al lado de tu nueva amante, quizá te cocine el desayuno y te ame en la ducha. La sensación del momento, porque ella no tiene lo que es nuestro. Ella no es yo, ni tiene mi nombre, nunca tendrá lo que yo tengo. ¡No será lo mismo! Se lame los labios y guiña los ojos. Ella no es yo… Tiene unas piernas larguísimas y un pelo precioso. Ella no es yo… Si te molestas un poco, te garantizo que verás que: Ella no es yo y nunca lo será.