Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2010

Lo que nos dijeron.

Nos hicieron creer que el “gran amor” sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía es más agradable. Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual... ¡Que era eso lo que funcionaba! No nos contaron que eso tiene un nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y...

Asunción de ti.

Quién hubiera creído que se hallaba sola en el aire, oculta, tu mirada. Quién hubiera creído esa terrible ocasión de nacer puesta al alcance de mi suerte y mis ojos, y que tú y yo iríamos, despojados de todo bien, de todo mal, de todo, a arrojarnos en el mismo silencio, a inclinarnos sobre la misma fuente para vernos y vernos mutuamente espiados en el fondo, temblando desde el agua, descubriendo, pretendiendo alcanzar quién eras tu detrás de esa cortina, quién era yo detrás de mi. Y todavía no hemos visto nada. Espero que alguien venga, inexorable, siempre temo y espero, y acabe por nombrarnos en un signo, por situarnos en alguna estación por dejarnos allí, como dos gritos de asombro. Pero nunca será. Tú no eres ésa, yo no soy ése, ésos, los que fuimos antes de ser nosotros. Eras sí pero ahora suenas un poco a mí. Era sí pero ahora tengo un poco de ti. No demasiado, solamente un toque, acaso un leve rasgo familiar, pero que fuerce a todos a abarcarno...

Transparente y efervescente.

Me pongo nerviosa tranquilamente porque soy transparente y efervescente. Con tanta atención me distraigo y tan de repente que sin moverme me desplazo y sin querer voy deseando la raquítica suerte de no buscarte ya nunca y de querer encontrarte siempre.

Arco iris.

A veces, por supuesto, usted sonríe y no importa lo linda o lo fea, lo vieja o lo joven, lo mucho o lo poco que usted realmente sea. Sonríe cual si fuese una revelación y su sonrisa anula todas las anteriores; caducan al instante sus rostros como máscaras, sus ojos duros frágiles como espejos en óvalo, su boca de morder, su mentón de capricho, sus pómulos fragantes, sus párpados, su miedo. Sonríe y usted nace asume el mundo, mira sin mirar indefensa, desnuda, transparente. Y a lo mejor si la sonrisa viene de muy, de muy adentro usted puede llorar sencillamente sin desgarrarse, sin desesperarse, sin convocar la muerte ni sentirse vacía. Llorar sólo llorar. Entonces su sonrisa, si todavía existe, se vuelve un arco iris.
Imagen

Ganas de hacerte el amor.

Me olvidaba decirte que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes imaginar, pero esto no se lo diré a nadie, sobretodo a ti. Deberían torturarme para obligarme a decirlo, que quiero hacer el amor contigo, no una vez sólo, si no cientos de veces. Pero a ti no te lo diré nunca, sólo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo. La vida es bella.
EN BUENOS AIRES.

Intuición.

La primera vez que nos besamos sentí que no quería volver a besar otros labios que no fueran los suyos. V de Vendetta.
Imagen

Gira, gira.

Hoy me he levantado con esa canción sonando y contigo dando vueltas en mi cabeza. Desde este mañana no me puedo librar de vosotros. No hay manera. He aguantado la respiración y contado al revés... pero la canción y tú seguís aquí... sonando y resonando como si no fuerais a parar. No he podido hacer nada, no puedo dejar de pensar en ella. Ni en ti.

No basta.

Echas la vista atrás y ves que vives una vida en la que te resultas extraña. De repente te das cuenta de que los sueños del pasado sólo fueron eso, sueños, que te quedaste inmóvil mientras todo tu mundo cambiaba, tus amigos, tu vida y ahora ya no te queda nada, nadie, con el tiempo te volviste más sabia, más madura, mejor equilibrista y nadie se da cuenta de que te escapas, de que no hablas de ti, de que algo ocurre y a nadie le importa. La realidad es que no encajas. Con el simple acto de mirar atrás te sientes malherida, incapaz, envejecida, mediocre... Te limitas a respirar mientras otros viven, a masticar mientras otros saborean y debería bastar cuando antes no tenías ni siquiera eso, pero sin embargo no basta: por que quisieras creer, tener esperanza, poder ser tú a pesar de esta miseria y volver a confiar en alguien.
Imagen

Primera ley de la termodinámica.

El encuentro entre dos personas es como el contacto entre dos sustancias químicas: Si hay alguna reacción, ambas se transforman. Carl G. Jung

11 de marzo.

Si fuera mas guapa y un poco mas lista si fuera especial, si fuera de revista tendría el valor, de cruzar el vagón y preguntarte quien eres. Te sientas enfrente y ni te imaginas, que llevo por ti mi falda mas bonita, y al verte lanzar un bostezo al cristal se inundan mis pupilas. De pronto me miras te miro y suspiras yo cierro los ojos tu apartas la vista apenas respiro me hago pequeñita y me pongo a temblar Y así pasan los días, de lunes a viernes como las golondrinas del poema de Becker de estación a estación de frente tu y yo ahí viene el silencio. De pronto me miras te miro y suspiras yo cierro los ojos tu apartas la vista apenas respiro me hago pequeñita y me pongo a temblar. Y entonces ocurre despiertan mis labios pronuncian tu nombre tartamudeando supongo que piensas que chica mas tonta y me quiero morir. Pero el tiempo se para y te acercas diciendo yo no te conosco y ya te hechaba de menos cada mañana rechazo el directo y elijo este tren. Y ya estamos llegando mi vida a cambia ...
Imagen

Vivir.

Prefiero morir vicioso y feliz a vivir limpio y aburrido. Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. Prefiero que la estrella queme, sea fuego, a un tacto rezumarte de frialdad. Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore. Prefiero sentir. Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada. Prefiero una cadena a un bozal. Prefiero quedarme en la cama todo el día pensando en mi vida a levantarme para pensar en la de otros. Prefiero un gato a un perro. Porque el gato te araña, es infiel, te ignora, se escapa, pero sabes que, a pesar de todo, no podría vivir sin ti. En cambio, el perro es tonto, no sabe nada, te obedece hasta el absurdo. Prefiero el mar a la montaña. La vida es una noche tumbado en la playa, mirando las...

Sam Savage.

La vida es breve pero, aún así siempre podemos aprender un par de cosas antes de la traca final. Una de las cosa que tengo observadas es que los extremos se tocan: los grandes amores se transforman en grandes odios, la callada paz deriva en estrepitosa guerra, el tedio infinito genera enorme excitación, las grandes intimidades traen gigantescos alejamientos. Sam Savage. Firmin.
Imagen

Aprendiendo.

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado hasta el calor del sol quema; así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale. Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas. Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados y que el que no lucha por ellos tarde o t...

A veces.

A veces nos faltan palabras, y a veces nos sobran. A veces nos falta tiempo para decirlas, y a veces se nos da el tiempo de callarlas. A veces necesitamos aquello que ya tenemos y a veces desechamos lo ajeno como si fuera nuestro. A veces mentimos injustamente, y a veces hacemos de la ley una verdad apestosa. A veces tenemos boca para sellar un secreto, y a veces nos faltan oídos para aceptar la evidencia. A veces un día tiene 24 horas, y a veces una hora esconde 24 horas. A veces digo quererte con la boca enterrada, y a veces la tierra ignora los adverbios que nos separan. A veces digo que sí porque no soy yo, y a veces no soy nadie para negarlo. A veces la lluvia se escurre por mis versos hasta encontrar tus ojos, y a veces las lágrimas que retiene la memoria anegan las tierras yermas de lo que escribo. A veces te llamo con mi nombre, y a veces respondes desde el silencio que te reclama. A veces eres tú misma, y a veces no sé quién soy...
Imagen

Cambios.

Qué pequeño se siente uno cuando se da cuenta de que lo que tiene, lo que creía infinito, no dura siempre. Que insignificante cuando lo que creía grande ha resultado ser prescindible. Cuando una relación termina, cuando un ciclo, un trabajo o una rutina acaban; cuando un amigo se va lejos; cuando alguien o algo se muere... cuando pasa algo que sabes que hace que nunca más las mañanas sean iguales; cada uno de estos cambios hace que nos muramos un poco. Cada vez que pasamos una página las páginas anteriores no se pueden releer, hay que recordarlas de memoria. Es entonces cuando te das cuenta del paso del tiempo, de que de verdad hay cosas que no van a volver. Nos queda la esperanza de que haya un desvío de vuelta en algún kilómetro del camino. Y que podamos tomarlo cuando lo veamos. Lloro por todas esas cosas y personas que ya no están, esas que se fueron para siempre y esas que perdieron el tren de vuelta. Te mueres un poco cada vez que hay un cambio.

Permiso.

A quien se ponga mis zapatillas, recorra mi camino y suba mis cuestas; a quien sienta el dolor de mis heridas y el calambre de mis pies cansados. A quien detenga su camino para que yo pueda alcanzarle. A quien me lleve en peso cuando yo estoy demasiado cansada para poder continuar. Al que se pierda en el murmullo de mi silencio, a quien acompañe mi inmensa soledad.  A quien llora mis lágrimas y ríe mis risas. A quien me hace los coros cuando canto y toma mi mano cuando me caigo. A quien también se paralice ante mi indecisión. A quien tiemble con mis miedos. A quien tirite con mi frío y sude con mi calor. A quien mi insomnio también le robe el sueño. A quien me vele mientras duermo. A quien caiga si me caigo, a quien vuelo si yo vuelo. A ese, a ese doy permiso para juzgarme o cuestionarme... El resto que se abstenga de hacerlo.
Imagen
Imagen

Autoayuda.

Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin. Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir. Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos... no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá... Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello. Por eso es tan importante destruir recuerdos; deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar. Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor. Deja de en...

Yo soy yo.

En el mundo entero no hay nadie que sea exactamente como yo. Hay personas que se me parecen, pero nadie llega a ser exactamente como yo. Por lo tanto, todo lo que sale de mí es auténticamente mío porque sólo yo lo elegí. Soy dueña de todo lo que me constituye: mi cuerpo y todo lo que mi cuerpo hace, mi mente y con ella todos mis pensamientos e ideas, mis ojos y también las imágenes de todo lo que ellos ven, mis sentimientos, sean los que fueren (enfados, júbilo, frustración, amor, desilusión, entusiasmo); mi boca y todas las palabras que de ella salen (corteses, áspera o suave), y todas mis acciones, ya se dirijan a otros o a mí misma. Soy dueña de mis propias fantasías, de mis sueños, mis esperanzas y mis miedos. Son míos todos mis triunfos y mis éxitos, mis fallos y mis errores. Como soy dueña de todo lo que hay en mí, puedo relacionarme íntimamente conmigo misma. Al hacerlo, puedo amarme y ser amiga de todo lo que hay en mí. Entonces puedo trabajar toda yo, s...