Apunte callejero.

       Desde mi balcón se observa el inmenso mar. A un lado, calles angostas con numerosas personas buscando pasar el tiempo, mirando los bellos y raquíticos  veleros juguetear entre las olas, mientras disfrutan de una soleada tarde de verano. Y al otro, niños que corren detrás de una pelota.

       Quiero guardarlo todo en mi memoria. Sé que faltará sitio en mi equipaje para las flores del jacaranda, las murallas, los cañones, el mar, la playa, la luna llena, la calle larga, las cigüeñas, el cielo azul… 

       Cuando haya  finalizado mi viaje  intentaré que su ausencia no me afecte demasiado. Sé que extrañare su porte, su desparpajo, su olor, sin embargo, todo de él, me lo llevaré puesto.

Lagisquet, Valentina.

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