Juana, la loca.
Felipe- ¿Por qué lo has hecho?
Juana- Odio todo lo que se interpone entre tu cuerpo y el mío, así sea el aire.
Felipe- ¡Juana, tu proceder escandaliza!
Juana- Soy la soberana de Borgoña, también de esta tierra y de Castilla, pero también quiero ser tu mujer, tu hembra y tu puta.
Felipe- ¿Y piensas obligarme a ello?
Juana- Tengo mas poder que tu y mas astucia.
Felipe- ¡Y mucha desvergüenza para hablarme en ese tono!
Juana- No es desvergüenza, es ardor, ardor incontenible.
Felipe- Con razón se murmura que estas loca.
Juana- ¡Loca porque te quiero hasta la locura!, ¡Loca porque quiero que seas mío!, ¡Loca porque no quiero que busques en otras lo que yo se darte y me sobra!, ¡Loca porque aspiro a engendrar y parir tus hijos, loca, loca de amor!